miércoles, 22 de febrero de 2012

UTILIDADES DEL DISCO

Utilidad de Discos es uno de los grandes desconocidos del sistema, ya que hay gente que no la usa nunca. Es el centro de gestión de todas nuestras unidades de disco, que aparecen todas juntas y podemos llevar acciones sobre ellas. Podemos borrar, formatear y crear particiones en los discos, también expulsar discos que se quedan bloqueados y el Finder ya no puede acceder, reparar discos y permisos de usuario, crear imágenes de disco etc.

Las Preferencias (Menú Utilidad de Discos>Preferencias... o ⌘,) son muy pocas, simples, y están bien por defecto, así que no merece la pena perder tiempo en ellas.

La ventana principal del programa tiene esta pinta, donde aparecen todos los controles en la barra superior, y todos los discos en la columna de la izquierda.
Donde pone 298,1 GB Toshiba MK 325... es el fabricante y el modelo físico del disco en cuestión, y lo que viene debajo con una sangría, (MacIntosh HD) es el nombre lógico de ese mismo disco en nuestro sistema. Esto se llama “Volumen”. Si el disco tiene varias particiones aparecerán todas consecutivamente debajo del modelo de disco, como volúmenes.

Aquí aparecerán tanto discos internos como externos, CD o DVD insertados, Llaves de memoria o Pen Drives e incluso imágenes de disco virtuales (.dmg) que veremos más adelante.

El primer botón
hará que el programa verifique el Disco seleccionado. Reparará los problemas estructurales que encuentre. Si quieres ejecutar esto para el disco duro interno, MacIntosh HD, deberás ejecutar el programa desde el disco de instalación de Leopard (aparece una opción para ello).
El segundo,
, abre una ventana con toda la información relacionada al disco seleccionado.
Después viene
para volcar el disco seleccionado a un disco óptico virgen. Por supuesto te hará falta que el objeto a grabar quepa dentro del disco virgen.
El cuarto botón es
que variará entre Montar y Desmontar según el disco seleccionado estuviera montado o no (el botón mostrará la opción contraria a la que ya tenga el disco). Sirve para desmontar imágenes de disco o particiones que no queramos usar más o al revés, para montarlas si no están disponibles.
A continuación aparece
que expulsará los discos susceptibles de serlo. Por ejemplo si se ejecuta sobre un CD o DVD, éste saldrá del lector y si se ejecuta sobre una imagen de disco, ésta se desmonta y se expulsa (desaparece del escritorio). Si es un Pen Drive, iPod o iPhone, se expulsa, desaparece, y ya se puede desenchufar de forma segura.
Lo siguiente es
que activa el registro para los discos formateados en HFS sin registro. Para saber qué es HFS, lo explico más abajo en el formateo de discos y particiones.
El séptimo es
que sirve para crear una nueva imagen de disco, es decir convertir un conjunto de carpetas y archivos en un sólo archivo .dmg (disk image) que al ejecutarlo se monta como una unidad de disco externa. En ese formato vienen casi todos los programas que nos podemos bajar de internet.
Está muy relacionado con
que sólo se puede aplicar sobre imágenes de disco, para cambiar su formato.
Con
Se puede cambiar el tamaño de la imagen de disco seleccionada.
Por último,
permite acceder al registro de actividad histórico del programa sobre todas las unidades de disco.

Todas estas acciones se llevan a cabo sobre el disco seleccionado a la izquierda, y las que no estén disponibles para ese disco aparecen sombreadas. Si tienes un CD o DVD en la unidad lectora y se queda bloqueado (no lo puedes expulsar), abre utilidad de discos, selecciónalo y dale a expulsar, suele funcionar.


Al seleccionar un disco, nos aparecen una serie de botones
según las opciones disponibles en ese tipo de disco.

Primera ayuda se usa para intentar restaurar un disco que no funciona bien. Nos ofrece Verificar Disco, que comprueba el estado del mismo, Reparar Disco que resuelve los problemas encontrados en el paso anterior, Verificar Permisos y Reparar Permisos. Cada carpeta de y archivo del Mac tiene unos permisos de lectura y escritura que establecen quién puede leer o escribir en esas carpetas. Si estos permisos se corrompen puedes perder acceso a tu propio material, y aquí se reparan estos problemas en su mayoría. Estas cosas no tienen por qué pasar y cuando pasan suele ser después de una actualización del sistema o cosas por el estilo, así que un buen momento para reparar es justo después de las actualizaciones.

Borrar no es sólo para borrar, sino también para formatear. Hay que darle un nombre y de la lista desplegable elegir un tipo de formato. De los tipos de formato que hay, te interesan los dos de windows, NTFS y FAT32 y el de Mac “Mac OS Plus con Registro”, también conocido como HFS+ con Registro. Los windows viejos usaban FAT32 como sistema de archivos, y windows NT y luego XP lo mejoraron con NTFS que es un sistema más seguro y que ya no tenía la limitación de FAT32 del tamaño máximo de archivo de 4GB. Esto parece mucho, pero por ejemplo una imagen .ISO de un DVD, que es en el formato en el que los guarda mucha gente y en el que se baja a veces de internet, es un sólo archivo con toda la información del DVD y puede ser más grande. Los Mac pueden leer los discos NTFS y pueden leer y escribir en los FAT32. Los PC con windows no pueden hacer nada con los discos formateados en HFS+. Si el disco lo vas a usar sólo en el Mac, y sobre todo si quieres que sirva como disco de arranque de OSX (es decir que puedas arrancar Leopard desde ese disco en lugar de tu disco interno, suele hacerse con las copias de seguridad) formatéalo en Mac OS Plus con Registro. Si lo vas a compartir con un PC y quieres escribir desde el Mac en él, lo mejor es FAT32. Si quieres usar NTFS y escribir en él, hay un programita llamado Mac Fuse que te permite hacerlo.

En Particiones
nos aparece una columna con el clásico botón con el signo “+” debajo. Dándole a ese botón, añadimos particiones al disco, estableciendo para cada una de ellas el nombre, sistema de archivos (lo del párrafo anterior) y el tamaño en MB o GB.

Existe la posibilidad de alterar en el futuro el tamaño de estas particiones sin perder los datos.

El botón de más a la derecha, Restaurar permite rehacer un disco a partir de una imagen de disco.


Las Imágenes de Disco

Una imagen de disco es una copia de un disco duro o de otro tipo (CD etc.) de forma que todos los archivos y carpetas del disco original quedan empaquetados en un sólo archivo. En Mac estos archivos tienen la extensión .dmg acrónimo de Disk Image. Este archivo resultante tendrá bastantes MB, ya que toda la información está contenida en él. Si hacemos doble click sobre un archivo .dmg, se monta en el escritorio un icono
(en general el icono es un disco duro blanco) de disco duro externo con su nombre. Al abrirlo, vemos que tiene la misma estructura de carpetas y archivos que el disco original, y podemos moverlos, copiarlos o lo que queramos. Virtualmente es como enchufar al USB un disco duro con la información pero físicamente no hemos hecho nada, el sistema ha montado la unidad de disco. Para desmontarla, se procede igual que con un disco físico, se expulsa por medio del botón de expulsión del teclado, o arrastrando la unidad a la papelera (que dicho sea de paso cambiará de papelera a botón de expulsión porque el disco se va a expulsar, no a borrar). Una vez expulsado, desaparece del escritorio, pero seguimos teniendo el archivo .dmg y lo podemos volver a montar si queremos. El archivo .dmg sí es un archivo normal y se borra normalmente tirándolo a la papelera.

Se usan mucho estos archivos en la distribución de software. Cuando te bajas un programa de internet, lo que descargas suele ser un archivo .dmg que al montarse muestra el icono del programa y normalmente un acceso directo (se llaman “Alias”) a tu carpeta de aplicaciones. Arrastrando el icono del programa a tu carpeta Aplicaciones (el acceso directo también vale) el archivo se copia ahí y ya está instalado. Cierras la ventana y expulsas el disco. Después el archivo .dmg no hace falta guardarlo, lo puedes tirar a la basura. Si te hace falta siempre puedes volver a bajártelo.
Seleccionando una unidad en la columna izquierda de Utilidad de Discos, le podemos dar al botón
para crear una imagen de ese disco.
Le ponemos un nombre, elegimos una ubicación donde guardarlo, y en los menús desplegables elegimos si queremos comprimir los datos, crearlo como disco de sólo lectura o de lectura/escritura, y si queremos encriptar los datos.

Si en vez de una imagen de un disco entero, como el MacIntosh HD, quieres hacer una imagen con unas carpetas determinadas, las seleccionas en el Finder y las arrastras encima del icono de Utilidad de Discos en el Dock, y automáticamente se te abrirá este mismo cuadro de diálogo.


Reparar Permisos

Screencast Reparación de Permisos por 
Screencast Reparación de Permisos por
Nota: Empieza con Spotlight

En caso de que tengas problemas con los permisos de carpeta (No puedes abrir, mover o borrar algo porque el sistema te dice que careces de los permisos necesarios), tendrás que arrastrar la carpeta o archivo en cuestión sobre Utilidad de Discos y darle a reparar permisos. Si no te funciona, hay un método a través del Terminal.
Abre el Terminal y teclea:
sudo chmod -RN ~

Después reinicia el ordenador y arranca desde el DVD de Leopard, y elige “Restaurar Contraseña” en el menú de utilidades. Ahí encontrarás una opción nueva de Leopard, llamada “Restaurar permisos del directorio de inicio”. Elige tu nombre de cuenta y dale a “Restaurar”.  Reinicias el Mac y los mensajes de errores de permisos deberían haber desaparecido.

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